lunes, 30 de septiembre de 2013

La lengua de señas ecuatoriana

Como veíamos respecto del Diccionario de Uso del Español de María Moliner, escribir un diccionario no es tarea fácil, pero es una de las tareas más encomiables que existen, pues el diccionario es ese texto que guarda la memoria y la cultura de una sociedad o de un grupo. Hace un año, la Federación de Personas Sordas del Ecuador (Fenasec) publicó su primer Diccionario Oficial de Lengua de Señas Ecuatoriana, con el objetivo de dar a conocer la lengua de señas y hacer visible a la comunidad sorda, con su cultura y sus particularidades.

El Diccionario Oficial de Lengua de Señas Ecuatoriana es una obra impresionante, no solo por su volumen (4 000 señas definidas y anexos, en dos tomos de casi 700 páginas cada uno), sino por el hito que constituye para la comunidad sorda, pues han sido muy pocos los trabajos de investigación que se han hecho en relación con la lengua de señas. Esta lengua, como todas las lenguas naturales, tiene elementos fonológicos, morfológicos, sintácticos, semánticos y pragmáticos. Se trata de una lengua viso-espacial y tridimensional: en ella las manos, el rostro y las expresiones funcionan como la ‘voz’ de las lenguas parlantes, y la vista, como los oídos.

Además, esta lengua, como todas, cuenta con variantes. Esa es otra de las razones por las que la Fenasec emprendió la investigación y publicación de su diccionario: la lengua de señas ecuatoriana no es igual a las otras lenguas de señas del mundo. De hecho, la lengua de señas de cada región del país tiene sus particularidades; por ejemplo, la seña correspondiente a  ‘arroz’ es distinta en la Costa y en la Sierra. Para salvar estas dificultades, la Fenasec, en la etapa de investigación, reunió a miembros de asociaciones de sordos adscritas a la Federación y formó el Comité de Lengua de Señas. En este Comité se unificaron criterios y se determinaron las señas que debían constar en el diccionario. Esta etapa fue también muy interesante porque permitió a las personas sordas que conformaron el equipo pensar acerca de su lengua y buscar, además, muchas señas para nuevas realidades, como las de la tecnología.


Sin duda alguna el Diccionario Oficial de Lengua de Señas Ecuatoriana es un paso importantísimo para la comunidad sorda del país, pues condensa su memoria y su cultura. Obviamente, no es suficiente conocer las señas para dominar esta lengua, pues hace falta saber otros aspectos lingüísticos. Sin embargo, la publicación de este documento seguramente dará pie a que los lingüistas se interesen en ella y estudien la variante ecuatoriana de esta lengua como cualquier otra, y surjan estudios académicos que hagan mucho más visible a la comunidad sorda, con su lengua y su cultura.

1 comentario:

Carlos Salazar dijo...

los invito a conocer este gran mundo del lenguaje de señas http://5d081hc0rlczbk2fu8qduje9kn.hop.clickbank.net/?tid=MACK..0011