martes, 15 de junio de 2010

Titulares

Hace un par de semanas me dediqué a la tarea de revisar los titulares de prensa de algunos periódicos ecuatorianos, y, como lo sospechaba, muchos de ellos no dicen nada. En mis tiempos universitarios y cuando trabajaba en periódicos se insistía mucho en que el titular de una noticia debía ser informativo y novedoso, es decir, debía cumplir la función de enganchar al lector con la información necesaria para que se interesara en la noticia.

Sin embargo, al revisar los titulares uno se da cuenta de que no cumplen con estas funciones. Encontramos, por ejemplo, "Aquí los pequeños conocen a los animales". ¿Aquí? ¿En dónde? ¿En el periódico? Solo al leer la noticia nos enteramos de que "aquí" es en realidad un museo.
También: "B. Carrillo quiere al Ejecutivo en Consejo". Si quien lee no es ecuatoriano y no está medianamente informado es difícil que entienda este título, pues ni siquiera consta el nombre completo de B. Carrillo, bien puede llamarse Betty (como se llama la asambleísta) o Byron. Además, ¿qué consejo?

Otro: "Hoy vence plazo para entregar lista". Este título no es comprensible, quizá lo es un poco cuando leemos la palabra clave que consta entre el título y la nota: "Selecciones". Ahh, si seguimos los pasos del Mundial sabremos que ese es el último día de plazo para entregar las listas oficiales de las diversas selecciones que participarán en este campeonato. El problema es que la palabra clave no es parte del título sino únicamente un elemento decorativo de la nota.

Aquí otros titulares recogidos al azar: "Sorteo de cupos será electrónica", "Ya se pueden presentar denuncias en el Cpccs", "Castillo se queda con borrador de 'mordaza", "Joven que llevó el arma tenía problemas en casa", "Contradicciones en el caso de Abraham Ch.", "La obra de prevención no llega", "Un negocio singular en el Ipiales", "Hoy se sortea al juez que deberá dictar sentencia", "Encienden la alerta sobre las frecuencias", en fin.

Es verdad que el ejercicio de la titulación es uno de los más difíciles del periodismo, pues en un espacio muy pequeño tiene que condensarse la suficiente información como para que se sepa de qué se trata la noticia, pero también es cierto que el periodista debe ser creativo y dar al lector toda la información que necesita, pues de un buen título depende que se lea la información.

A veces pareciera que vivimos en un mundo en el que todos nos conocemos, en el que cualquiera que leyera un diario entendería perfectamente de lo que estamos hablando, pues se trata de familiares o vecinos de cuya vida estamos al tanto, pero no es así. Vivimos en un mundo muy extenso, en el que los códigos de comunicación son cada vez más diversos y tenemos la obligación de ser claros para comunicar mejor.

Yo siempre me pregunto: si alguien estuviera en coma por algún tiempo y se recuperara, ¿sería capaz de conectarse nuevamente con la realidad, con su realidad, si leyera los titulares de los medios? Pues ahí queda la duda...

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Pilar!

Me parecen muy interesantes tus observaciones porque realmente algunos periodistas escriben de una manera tal que nada se les entiende desde el titular hasta el final del artículo.
Y con tu permiso, me gustaria copiar tu comentario para compartirlo con mis alumnos con quienes ,justo, estamos viendo textos periodísticos.
Susana, Py.

María del Pilar Cobo dijo...

Claro, mi querida Susy, te mando un abrazo

Lucas dijo...

Qué bueno. Un blog muy interesante el tuyo. Respecto a esta entrada, yo me divierto mucho con los titulares de los periódicos de mi país. Es lo que hay. Sospecho que el problema está en la formación de los nuevos periodistas. No tienen ni idea sobre redacción, y lo digo con conocimiento de causa. Tres amigos periodistas, no saben escribir. Lo que saben es armar la estructura de la noticia, así como un mecánico arma un motor, tornillo por tornillo. Cero narrativa fluída, cero semántica, cero en redaccción. Ni hablar de algún recurso literario que se salga un poco de brillo metálico insoportable de la estructura que traen con el diploma bajo el brazo. Es lo que hay, y lamentablemente el camino es ese o este: un caos narrativo triste y suicida.
Te felicito. Me daré una vuelta por estos lados.
Un abrazo.

Peregrino dijo...

Felicitaciones por el blog! Aquí van algunos comentarios para alimentar el debate…
Estudié periodismo a pesar de que no acabé la carrera ya que decidí tomar otros rumbos. Pero lo que me quedó claro es que nada es “inocente” en los periódicos. El escoger una foto, un tamaño / color de letra, un titular tiene una función. Dependiendo de la tendencia del periódico se puede privilegiar el titular “amarillista” o una jerga (aunque sea “incorrecta” de acuerdo a la RAE) para acercarse más a cierto público, etc. Además, los titulares no son ajenos a un contexto cultural definido, en ese sentido, me parece que no se debe exigir de un titular una total claridad de tal manera que “todo el mundo” lo entienda, ya que virtualmente eso es imposible.

María del Pilar Cobo dijo...

Peregrino. Aunque tarde, te respondo: Es cierto que no se puede exigir total claridad, como para que todos lo entiendan, pero creo que sí se puede hacer un ejercicio al titular para que casi todos lo entiendan. El problema es que al titular se asume que el tema es de dominio público y que es obvio que está clarito, pero no es así. Yo creo que el gran problama es que no se piensa en el lector sino solo en sacar la edición a tiempo. Gracias por la visita.

María del Pilar Cobo dijo...

Lucas
Yo no creo que sea un problema de los nuevos periodistas únicamente, porque en varias universidades sí se enseña a escribir. El problema, más que la educación en lenguaje, es que en el momento de trabajar en un diario de verdad la premura de las pubicaciones te hace olvidar de tus buenas intenciones, y olvidas para quién escribes, a quién te debes y, sobre todo, el idioma que manejas.